Antes de toda forma hay preguntas.
Las preguntas son llaves.
También son semillas. Que al germinar y crecer nos llevan a evolucionar.
Nací en la periferia rural del Estado de México, en un barrio que alguna vez fue bosque. Durante la pandemia de 2020 transformé mi solastalgia en esperanza: creé un huerto y escribí Componer la Tierra.
En casa cultivo alimentos, hago composta y procuro devolver a la Tierra, lo mejor posible, aquello que nos brinda.
He colaborado en proyectos editoriales y trabajé en Planeta México, Algarabía y en contenidos para distintas marcas. Actualmente formo parte del Comité Editorial de la colección Ecocrítica de la UAM Cuajimalpa.
«Participamos de la realidad del mundo a través de la creación. Somos cocreadores con la Tierra y sus vivientes.»
«Aquí se guarda lo que hago y también las alianzas que tejo.»
Estoy abierta a colaboraciones, intercambios, residencias y proyectos que exploren los vínculos entre escritura, naturaleza y compostaje.